miércoles, 13 de diciembre de 2017

SATURNO EN GEMINIS


1.Introduccion: En este análisis vamos a determinar la asociación simbólica que produce la posición de Saturno en Géminis, en la carta natal de la humanidad, según lo expuesto en el artículo: “Plan astrológico de la humanidad”, incorporado en este blog. El objeto de este análisis es estudiar las razones que caben a una función primaria de Saturno, como es el rechazo, aplicado sobre el arquetipo Géminis, que representa, en lo general, un principio fundamental de la existencia como lo es el principio de los opuestos complementarios, base de la existencia dual que conforma la realidad concreta, y que impulsa el establecimiento de relaciones. Tal objeto surge de la experiencia, a partir de la verificación al alcance de todos, de que en general, la humanidad rechaza la dualidad de la existencia, lo que estaría dificultando la diferenciación del Otro en sentido amplio. En particular, los maestros espirituales contemporáneos hacen prevalecer una visión unitaria de la realidad, que, si bien debería ser sustentable en la trascendencia de este mundo, no es sustentable en el mundo presente, que es dual por naturaleza, y es el ámbito en que nos toca vivir. Ya lo decía Aristóteles en su libro Metafísica (Libro decimocuarto-I), "Todo proviene de los contrarios (por opuestos), convengo en ello, pero de los contrarios inherentes a un sujeto. Luego necesariamente los contrarios son ante todo atributos; luego siempre los contrarios son inherentes a un sujeto, y ninguno de ellos tiene una existencia independiente.” Lo que significa que siempre será posible encontrar al Sujeto que unifica una dualidad de atributos “encarnados” en este mundo. Y concluye: “Ningún contrario es, por tanto, el principio primero de todas las cosas; luego es preciso otro principio.” Lo que nos debería alentar a la búsqueda de ese principio que sujeta a nuestro mundo de opuestos, pero aprendiendo a relacionar los atributos opuestos, en el diario vivir. La carencia de una diferenciación adecuada del Otro, ya sea otro atributo, cosa, u otra persona, dificulta el establecimiento de una adecuada relación. Esta dificultad parece estar vinculada a nuestro uso y costumbre con el pensamiento racional. Cuando decimos que el otro es una cosa con la que nos relacionamos, es automático suponer que la cosa carece de razones para oponerse al uso que hagamos de esta, y esa actitud es inconsciente, de hecho. Pero cuando el otro es una persona, esta no carece de razones propias para oponerse a las nuestras. Aquí comienza a jugar un rol importante el valor que le damos a las propias razones, con relación a las del otro, y además el hecho de que comúnmente consideramos que sólo puede haber una razón cierta, no dos, sobre un mismo asunto. Analicemos dos posturas con su interrelación: -Una persona con fuerte protagonismo puede afirmar el valor de las propias razones, actitud que se verá fortalecida por el convencimiento de que sólo una razón es cierta entre dos. -Una persona con débil protagonismo puede no defender el valor de las propias razones, actitud que se verá apoyada por el convencimiento de que sólo una razón es cierta entre dos. -El resultado entre esas dos personas, será el triunfo de las razones de la primera. Y el componente de mayor influencia en este resultado será, obviamente, la creencia de que sólo puede haber una razón cierta, no dos, lo que precipita tal resultado. De este análisis surge una evidencia, que es que, viviendo en un mundo dual, no aceptamos aún que pueda haber dos razones válidas sobre un mismo tema. Debemos aquí rescatar del olvido la conclusión, debida al matemático Godel en 1931, quien demostró que cualquier proposición basada en argumentos racionales consistentes, concluye siendo inconsistente en un análisis mas profundo, es decir se vuelve contradictoria, derivando finalmente en dos argumentos opuestos entre sí, también razonables. Este resonante hecho, en su momento, no fue transferido al quehacer común, donde se manejan también razones, fuera del ámbito matemático, lo que ha provocado una falta de ampliación de nuestra conciencia actual, que puede perjudicar nuestras relaciones. Aceptando las implicancias para la razón humana, que produjera ese hecho histórico, podemos iniciar un notable ajuste para el logro de relaciones más inteligentes. En primer lugar, queda al descubierto que venimos practicando la creencia en una razón cierta y no dos, tal vez por una fuerte influencia del uso de la razón en relación con las cosas, las que no poseen una razón para esgrimir, lo que nos deja siempre de cara ante nuestra propia razón. Aparece así, claramente, una función dual de la razón humana, aplicable entre personas, donde es necesario aceptar la coexistencia de razones que poseen al menos, un argumento opuesto, para que haya dialogo. Por otra parte, la permanente relación con cosas, que realiza el ser humano, le formaría la sensación de pertenencia sobre aquellas, que sumada a la fuerte creencia en una razón cierta y no dos, lo podrían conducir a la exclusión de la figura del Otro como integrante vital de un mundo dual. Es el efecto del hàbito de falta de dialogo que existe entre una persona y las cosas. Este efecto puede apreciarse en relaciones con una fuerte vinculación de pertenencia, como el ámbito familiar, por ejemplo, o de relaciones extremadamente gregarias. Es lo que comúnmente se entiende como “relaciones apegadas”, donde la figura del otro como alguien diferente está muy diluida, porque prevalece un centro personal dominante, cuya razón es la que vale. 2.Desarrollo del tema: Aplicando el contenido del articulo “Funciones astrológicas”, publicado en este blog, para la función Saturno, es inmediato hallar la siguiente distribución simbólica para la posición de Saturno en Géminis:

martes, 17 de octubre de 2017

FUNCIONES ASTROLOGICAS. SU CONFORMACION ARQUETIPICA.

1.Introducción:
Como es conocido en la ciencia de la Astrología, las funciones astrológicas están constituidas por los denominados comúnmente, planetas. En este trabajo trataré de producir un progreso ampliatorio de su significado, utilizando el criterio de que todo lo que no está prohibido por las reglas que surgen de la misma ciencia puede tener un efecto concreto.
En este caso, nada prohíbe que investiguemos una composición arquetípica coherente para cada función (planeta).
Para ello, dibujaremos un mándala circular de 12 Fases o sectores para cada función, donde la Fase 1 está regida por el signo del cual la función considerada, es regente. Cada una de las Fases restantes se corresponderá con los signos sucesivos, a partir de este, en sentido ascendente y contrario al movimiento de las agujas del reloj, hasta la Fase 12.
De esta manera se obtiene un mándala coherente con el zodíaco, cuyo “ascendente” (Fase 1) posee el signo fundamental de la función considerada.
 En el punto 2 siguiente mostraré como es posible deducir significados coherentes para cada función, empleando esta distribución arquetípica.
Un posible uso de estos mándalas se obtiene haciendo coincidir la Fase 1 con la posición de la función respectiva en la carta natal, de manera que las Fases restantes con su signo, estarán en correspondencia con las respectivas casas y signos de la carta natal.
Se puede decir que esta nueva composición aportará mucha novedosa información a investigar.
Como ejemplo se muestra a continuación el mándala correspondiente a un Sol en casa 4/Virgo:



2. Mándalas funcionales:
FUNCION:  SOL

La función Sol posee a Leo como ascendente de su mándala, representando al Yo consciente.
En el esquema del mándala se han dispuesto las cuatro Fases principales, y se ha indicado el arquetipo a desarrollar como sustrato, en coincidencia con la Fase 11.
Este arquetipo es Géminis: la dualidad, la incertidumbre, la relación y la comunicación que es lo que debe experimentar una conciencia a lo largo de su existencia.
En la Fase 7 corresponderá ver al otro significativo del Yo consciente, que corresponde coherentemente con Acuario: el plan de la propia alma.
Una lectura posible de esta función puede hacerse leyendo de a pares las 4 Fases principales, como describe el dibujo: Introspectar la conciencia (escorpio-leo) para lograr manifestar el plan del alma en lo externo(acuario-tauro). Que cómo se aprecia es coherente.
El punto de apoyo del mándala es la Fase 4: Escorpio: el autodominio, la transformación.
El camino de la conciencia es alcanzar (fase 10) docilidad a los dictados de la propia alma (fase 7), y eso es Tauro, apoyándose en el autodominio consciente (fase 4). Es docilidad en lo interno. Es estar de acuerdo en ser guiada desde “adentro”, para lo cual debe estar dispuesta a preguntar hacia “adentro”. Y eso se logra a través de un sistema ordenado de conocimientos simbólico, como la Astrología.
Esto es coherente con el hecho de que Tauro es también resistencia a ser dócil hacia “afuera”, y mientras no se tome contacto con la interioridad, esta actitud se traduce en tozudez en las relaciones sociales.
Me recuerda esto las palabras de Jesucristo en el Evangelio según San Juan; cuando decía: “Yo no hago nada por mi propia cuenta, hago lo que veo que mi Padre hace”.
Es evidente que para “ver” lo que el Padre hace, Jesús debió proceder conscientemente.
Por otro lado, lo que puede afectar el autodominio solar es la Fase 8: Piscis: lo desconocido, el temor a lo oculto.
La Fase 9 es aspiración solar: Aries, la novedad, el descubrimiento.

FUNCION: LUNA

El mándala se desarrolla de manera similar al anterior, en este caso con el signo Cáncer en el ascendente.
De la figura se desprende que los atributos lunares son: cuidar el equilibrio emocional (Cáncer-Libra), concretando la individuación (Capricornio-Aries).
El arquetipo a desarrollar a través de esta función es Tauro: dar forma, materializar un cuerpo y sostenerlo.
¿Pero que es lo que puede afectar este equilibrio? La respuesta está en la Fase 8: Acuario: los cambios radicales, lo imprevisto, o la negación consciente del plan del alma.
La ruptura de ese equilibrio en F4 puede conducir al conflicto y aún a la muerte (Escorpio en F5).
De manera que distribuyendo las casas y los signos natales alrededor de este mándala, tomando como punto de referencia la posición lunar en la carta natal, en coincidencia con la Fase 1 del mándala, será posible relacionar su Fase 8 con una casa y signo natal, e investigar que puede afectar el equilibrio emocional.
La meta lunar es Aries, la individualidad, que, como la misma palabra lo indica es alcanzar una dualidad indivisa o indivisible, que es la integración eficiente entre una personalidad y su alma.
Desde el punto de vista de la función materna de la Luna, es posible leer en este mándala lo siguiente: Talento para cuidar de otro significativo (Cáncer-Libra) para que este hijo se perfeccione individualmente (Capricornio-Aries).
Otra posible lectura es: para el equilibrio emocional es necesaria la madre (Libra-Cáncer), y para alcanzar la individualidad es necesario el padre (Aries-Capricornio)


FUNCION: MERCURIO

El camino de mercurio es practicar la dualidad con el pensamiento concreto, conectando con los principios permanentes abstractos, para, apoyándose en un orden racional alcanzar lo desconocido. Es el ejercicio del principio de opuestos complementarios para la obtención de una síntesis.
El arquetipo subyacente en Fase 11 es Aries: el descubrimiento.
Una posible lectura integrando las zonas rayadas en el esquema sería: Pensar racionalmente (Géminis-Virgo), para lograr sintetizar lo desconocido a través de la intuición (Sagitario-Piscis).
El punto de apoyo está en Fase 4: Virgo: Un sistema ordenado de conocimientos, que sea abierto (Ej. Matemáticas, Astrología etc.), es decir, simbólico.
¿Qué es lo que puede afectar el punto de apoyo? La respuesta está en Fase 8: Capricornio: la rigidez en la estructuración del conocimiento, que sobreviene cuando se va a la certeza, lo que puede ocurrir también en el plano institucional.
La Fase 9 es aspiración: Acuario: las ideas arquetípicas. La totalidad diferenciada.
De manera que distribuyendo las casas y los signos natales alrededor de este mándala, tomando como punto de referencia la posición de Mercurio en la carta natal, en coincidencia con la Fase 1 del mándala, será posible relacionar su Fase 8 con una casa y signo natal, e investigar que es lo que puede afectar el orden mental.


FUNCION: VENUS

El arquetipo a desarrollar es Leo: El Yo o voluntad consciente.
El ascendente del mándala es Libra, la virtud del establecimiento de una contradicción (Libra), lo que involucra siempre a dos, tratando de conservar la propia posición (Aries), para, partiendo de la estructura consolidada del propio Yo (Capricornio), alcanzar la reunión con el otro a través de adaptabilidad y flexibilidad (Cáncer).
El punto de apoyo está en Fase 4: Capricornio: la estructura del Yo y su responsabilidad individual.
¿Qué es lo que puede afectar la propia estructura? La respuesta está en Fase 8: Tauro: la inercia, la docilidad externa, o también la tozudez en conservar la propia posición sin flexibilidad.
Una posible lectura de este mándala se da integrando las zonas rayadas del dibujo: Comprender mi rigidez (Libra-Capricornio) para lograr flexibilizar mi posición (Cáncer-Aries).
Otra posible es: Comprender la meta para actuar con fundamentos.
La aspiración está en Fase 9: Géminis: relacionar, hacer experiencia, para alcanzar la reunión de fundamentos (en Cáncer) que permitan ser integrados en la conciencia(Leo).
De manera que distribuyendo las casas y los signos natales alrededor de este mándala, tomando como punto de referencia la posición de Venus en la carta natal, en coincidencia con la Fase 1 del mándala, será posible relacionar su Fase 8 con una casa y signo natal, e investigar qué puede afectar la responsabilidad individual, o qué puede volver rígida mi conciencia.

FUNCION: MARTE

Es la función del deseo y la iniciativa individual (Aries), practicando la contradicción (Libra), para, apoyándose en la flexibilidad, alcanzar una concreción de mi acción.
El arquetipo a desarrollar es Acuario: la libertad creativa, la invención.
El punto de apoyo está en Fase 4: Cáncer: flexibilidad y adaptabilidad, orientado por la reunión con el otro.
En Marte la acción individual requiere tratar de sostener la propia posición con fundamentos para ser efectiva, y tener en cuenta la posición del otro, para lo cual el punto de apoyo es flexibilidad y adaptabilidad.
¿Qué es lo que puede afectar el punto de apoyo? La respuesta está en Fase 8: Escorpio: la exclusión del otro, el no desear sostener la contradicción buscando fundamentos todavía ocultos, pensando que eso es conflicto.
Una posible lectura de este mándala se da integrando las zonas rayadas del dibujo: Flexibilizar mi acción (Cáncer-Aries), para concretar de común acuerdo (Capricornio-Libra).
Otra posible es: Deseo de reunirse para cooperar en un proyecto.
La aspiración está en Fase 9: Sagitario: la sabiduría individual, alcanzar una síntesis.
De manera que distribuyendo las casas y los signos natales alrededor de este mándala, tomando como punto de referencia la posición de Marte en la carta natal, en coincidencia con la Fase 1 del mándala, será posible relacionar su Fase 8 con una casa y signo natal, e investigar que puede afectar la flexibilidad y la reunión.


FUNCION: JUPITER

Júpiter es acción de expansión(sagitario), practicando la relación(géminis), para pasar del anonimato(piscis) a ser una parte diferenciada en el rol(virgo).
El arquetipo a desarrollar es Libra (fase 11), la comprensión que surge del establecimiento de una contradicción con otro.
El punto de apoyo en Fase 4 es: Piscis: la intuición intelectual, la empatía, lo simbólico y la imaginación, que pueden verse afectadas por la Fase 8: Cáncer: el apego y las emociones pasionales, la sensación, la suposición.
Una posible lectura del mándala es: Confiar en la intuición, relativizando la razón.
O también: Tener fe en algo superior y desconocido, relativizando lo conocido.
Con Júpiter, la acción de la mente es abstraer mediante símbolos, pero apoyando el pensamiento concreto en un sistema ordenado de conocimiento.
La aspiración está en Fase 9: Leo: El protagonismo irradiante, tomar conciencia.
De manera que distribuyendo las casas y los signos natales alrededor de este mándala, tomando como punto de referencia la posición natal de Júpiter en coincidencia con la Fase 1 del mándala, será posible relacionar su Fase 8 con una casa y signo natal, e investigar que puede afectar la intuición y la imaginación.

FUNCION: SATURNO

Una posible lectura de este mándala es: Alcanzar la individuación (Capricornio-Aries) para reunirse con otro significativo, o asociarse. (Cáncer-Libra).
La acción es concretar, sin descuidar el plano afectivo y familiar, la propia individuación, para reunirse con otro o desarrollar una actitud de cooperación.
El arquetipo que se desarrolla en este mándala es Escorpio en la Fase 11: el poder individual, el compromiso y el autodominio.
El punto de apoyo está en Fase 4: Aries: la propia autoridad individual, que puede ser afectada por la Fase 8- Leo:  La soberbia, o también la negación de protagonismo.
La aspiración de Saturno es Fase 9: Virgo: contemplar el orden cósmico. Diferenciarse por medio de estudios superiores.
De manera que distribuyendo las casas y los signos natales alrededor de este mándala, tomando como punto de referencia la posición de Saturno en coincidencia con la Fase 1 del mándala, será posible relacionar su Fase 8 con una casa y signo natal, e investigar que puede afectar la individuación.

FUNCIONES TRASCENDENTES.
FUNCION: URANO


Esta función establece la necesidad de sacudir la inercia (acuario-tauro), acumulada en la primera etapa de la vida, para acceder a un nuevo estado de transformación del Yo consciente (leo-escorpio), teniendo como base el arquetipo de fondo relacionado con la sabiduría, fase 11: Sagitario.
La aspiración de esta función, en fase 9: Libra, nos indica la necesidad de empleo del principio de contradicción, para alcanzar en 10, Escorpio; el sostenimiento de la misma.
Lo que puede afectar el proceso de salir de la inercia, se encuentra en fase 8: Virgo, que es el encierro en lo conocido, y negar la reflexión.
Una forma baja de esta función sería sostener tozudamente la libertad, para dar curso a la voluntad de poder personal.

FUNCION: NEPTUNO:



Esta función se refiere a la necesidad de emplear el pensamiento no racional o intuitivo, (piscis-geminis), para complementarlo con el racional, alcanzando sabiduría (virgo-sagitario). El arquetipo de fondo en fase 11: Capricornio, refiere al desarrollo de una inteligencia superior.
La aspiración se encuentra en fase 9: Escorpio, que refiere al sostenimiento de la contradicción como manera de alcanzar una síntesis.
Lo que puede afectar al pensamiento se encuentra en fase 8: Libra, en sentido bajo, que indica negar el principio de contradicción. Todo da igual, por la forma primaria de Libra socialmente aceptada: la igualdad.
Una forma baja de esta función sería: confundir al pensamiento (adicción) (Piscis-Géminis), para aislarse en la certeza (Virgo-Sagitario).

FUNCION: PLUTON



Esta función reclama la indagación del plan del alma (Escorpio-Acuario), para perseverar hacia la meta del Yo consciente (Tauro- Leo)
También reclama la investigación grupal (Escorpio-Acuario), para sostener la voluntad divina (Tauro- Leo), considerando a Leo como aquella voluntad que es superior a la del Yo consciente, es decir, lo trasciende.
El arquetipo de fondo Virgo, refiere a la necesidad de ser útil al universo, o subordinarse al orden divino o trascendente.
Lo que puede afectar la indagación del plan del alma y la acción grupal es fase 8: Géminis, negar el principio de los opuestos, la dualidad, como un principio sobre el que asienta la realidad viviente, incluyendo la realidad Yo-Alma.
El sentido primario de esta energía conduce a promover conflictos sociales para sostener la voluntad de poder del Ego, con base en el arquetipo de fondo en 11, que refiere mantenerse en lo conocido, buscar la utilidad a través del mercado, y negar el empleo del pensamiento por fase 8.